¿Hay que tener algo especial?

Ser creador o creadora de contenido no significa tener un “don secreto” o algo mágico.

Muchas veces se empieza por curiosidad, por gusto, por inspiración de otros o incluso por accidente. Lo importante es tener ganas de expresarte y probar. No hay fórmulas, pero sí muchas posibilidades:  

Ganas de expresarte: tal vez sientes que tienes mucho que decir o compartir con el mundo. 

Un tema que te mueve: ambiente, ciencia, cultura, tu barrio o hasta tu mascota. Eso que te apasiona puede ser tu punto de partida.

Impulso de otros: a veces mamá, papá o un profe ven en ti algo especial, un talento y te animan a intentarlo.

Inspiración de tus referentes: seguir a un creador que admiras puede motivarte a decir “¡yo también puedo!” o “yo quisiera hacer algo así”.

Por accidente: un video que subiste sin pensarlo puede terminar siendo el inicio de todo.

Lo sabemos: estás preguntándote si debes tener “El talento”,  un carisma excepcional o habilidades que pocos poseen. La realidad es que no se nace siendo creador, se va haciendo en el camino.

Los chicos y chicas que hoy vemos seguros frente a la cámara, con un estilo claro y una voz definida, también empezaron con nervios, dudas y sin saber muy bien qué hacer. Con el tiempo, fueron ganando confianza y aprendiendo habilidades que no tenían al inicio.

Adquirir seguridad.

Aprender a emprender.

Empezar a pensar a futuro.

Hablar mejor y expresarse con claridad.

Mejorar la expresión oral y corporal.

No hay un molde en el cual encajar. Cada creador es un universo único y eso es lo que lo hace especial. Lo importante es tener el deseo y dar el primer paso.

Lo que nos contaron nuestros asesores... 

Alli recuerda con emoción que, cuando era pequeña, tenía problemas de pronunciación y vocalización y que ello hacía que se sintiera insegura y que le diera pena hablar. Ahora, no solo crea contenido para miles de millones de personas; también da conferencias por todo el mundo en auditorios para miles de personas.  

Recuerda que...

Lo más importante es que sientas seguridad en torno a quién eres.

No se nace creador de contenido... “se aprende a ser creador de contenido”.

Aprender y adquirir conocimientos es fundamental en la construcción de un creador de contenido; se necesita de formación, ya sea en el colegio o de manera autodidacta. Por ello hay que estar en constante aprendizaje.

No es un camino fácil; es de mucho esfuerzo, trabajo y disciplina.

Comienza si en realidad te gusta, no porque te sientas obligado ni por el mito de que se “gana dinero fácil”.

El privilegio y la responsabilidad de crear: compromiso ético.

Cuando decides crear contenido, no solo estás compartiendo algo que te gusta: estás entrando en un espacio donde tus ideas, imágenes y mensajes pueden llegar a muchas personas.

Ser creador es un privilegio

•⁠ Tienes una voz.

•⁠ Puedes influir.

•⁠ Puedes inspirar a otras personas.

Pero también implica responsabilidad

•⁠ Lo que publicas afecta a quienes te ven.

•⁠ Tus mensajes pueden ayudar… o pueden hacer daño.

Crear con ética no te limita, te fortalece

•⁠ Te ayuda a construir una identidad digital sólida.

•⁠ Te permite expresarte con libertad y criterio.

•⁠Te convierte en un creador consciente y confiable.

Y recuerda tu huella digital

•⁠ Todo lo que publicas deja un rastro.

•⁠ Ese rastro puede durar más de lo que imaginas.

• ⁠Cuida lo que dejas en línea: habla de ti hoy… y también mañana.

Empieza a crear

Ten cuidado con...
El proceso y las etapas de creación
Soy cuidador de un creador