En el audiovisual tradicional hay tres grandes momentos:
Preproducción —planear—
Producción —grabar—
Posproducción —editar y publicar—
En el mundo de los creadores de contenido también pasa lo mismo, aunque con tus propios tiempos, recursos y estilo.
Si algo descubrimos con nuestro equipo de asesores, es que no hay una única forma de crear contenido. Cada persona tiene su propio estilo: hay quienes se organizan como si fueran a hacer una película, paso a paso, y hay quienes simplemente prenden la cámara, improvisan y ¡ya está! Ambas formas son válidas, porque lo más importante es que el proceso te funcione a ti y te haga sentir bien.
Este proceso te ayudará a organizarte, a que tus ideas tengan más fuerza y a que tu contenido conecte mejor con la gente. Lo chévere es que cada etapa tiene su parte creativa y divertida: desde soñar la idea hasta verla en vivo en tu perfil.
Nace de lo cotidiano, de una emoción o de un impulso espontáneo que te invita a comenzar a crear
Profundizar en tu idea: documentándote, mirando hacia adentro o improvisando con honestidad según tu estilo para crear
Individual, con la familia, con amigos; teniendo claros los roles para fortalecer tu proceso