La producción

La producción es el momento en el que tu idea empieza a cobrar vida. Pasas de imaginar y planear, a grabar, crear y darle forma a tu contenido. Aquí todo fluye: a veces las cosas salen como lo pensaste, otras veces se transforman en el camino… y eso está bien. La producción no se trata de tenerlo todo bajo control, sino de permitirte explorar, equivocarte y aprender mientras haces.

En la producción no hay una sola manera correcta de hacerlo. Cada creador encuentra su propio estilo y ritmo, y en ese proceso pasan cosas como estas:

Sorprender a tus seguidores: no te cases con un solo formato o estética. Atrévete a variar, probar y enganchar de nuevas formas.

Equivocarse también vale: los errores no son un fracaso, son parte de crear. Además, le muestran a tu audiencia que eres real, alguien como ellos.

Improvisar puede ser mejor que planear: muchas veces lo espontáneo conecta más que lo que está escrito palabra por palabra.

Ir puliendo en el camino: producir es un proceso de ensayo y error. Cada video te da más experiencia y te ayuda a encontrar lo que mejor funciona para ti.

Aunque lo más importante es tu creatividad, contar con algunas herramientas puede facilitarte mucho el trabajo. Y ojo: no necesitas grandes equipos para comenzar.

Lo mínimo: un celular y unos audífonos pueden ser suficientes para grabar y editar. Así comenzaron todos, y por un muy buen tiempo.

Kit básico: un trípode que te dé estabilidad, un micrófono sencillo —de solapa o tipo plug and play para el celular— y unas luces económicas —aros de luz o lámparas LED pequeñas— pueden mejorar mucho la calidad sin complicarte.

Kit avanzado: para quienes quieren experimentar con un nivel más profesional:

Cámara: una cámara DSLR o mirrorless —como Canon, Sony o Nikon— con lente intercambiable da mayor calidad y control de imagen.

Micrófono: además de los de solapa, puedes probar micrófonos de condensador —ideales para podcasts o grabaciones en interior— o direccionales tipo shotgun para capturar mejor la voz en exteriores.

Luces: un kit de dos a tres luces LED con trípodes ajustables —softbox o paneles— te ayuda a controlar la iluminación y crear ambientes más variados.

Accesorios extra: fondos, telas, filtros para las luces —difusores, geles de color—, estabilizadores —gimbal— o incluso capturadoras de video si planeas hacer transmisiones en vivo con cámara.

Recomendación: arma tu kit poco a poco. No hace falta adquirirlo todo de una vez: prueba, descubre qué necesitas realmente y ve sumando herramientas que potencien tu estilo y tu forma de crear.

La producción de contenido digital no se limita a “grabar un video y ya”. Existen múltiples formatos que cada creador o creadora puede explorar según su estilo, sus intereses y lo que quiera transmitir. Algunos se dejan llevar por las tendencias del momento; otros prefieren desarrollar formatos propios que se vuelven parte de su identidad.

Lo interesante es que ningún formato está “cerrado”: todos se pueden mezclar o transformar. Un vlog puede tener tintes de storytime, un tutorial puede convertirse en comedia, y un video corto puede incluir storytelling.

Video corto —Reels, TikToks, Shorts
Entre 15 segundos y un minuto. Directos, con gancho desde el inicio. Son el formato estrella para captar atención rápida.

Vlog

Registro en primera persona de experiencias, viajes, rutinas o un día normal. Conecta porque muestra cercanía y autenticidad.

Storytime

Relato personal frente a cámara, muchas veces con humor o dramatización. Útil para compartir anécdotas y enganchar con historias.

Tutorial o “How to”

Enseñar a hacer algo paso a paso: recetas, manualidades, tips de estudio, maquillaje, ciencia, etc.

Challenges o retos

Contenido que sigue una tendencia o desafío viral. Generalmente breve, divertido y pensado para generar participación.

Reacción (reaction videos)

El creador responde a otro contenido —música, trailers, memes, videos virales—. Se valora la espontaneidad y la autenticidad.

Unboxing o review

Abrir y probar productos frente a cámara mientras se comparte la experiencia y opinión. Muy usado en tecnología, juguetes, maquillaje.

Parodia o doblaje

Reinterpretación cómica de escenas famosas o audios virales. Es un formato creativo y muy compartible.

Gameplay

El creador graba mientras juega y narra su experiencia. Puede ser solo entretenimiento o educativo —estrategias, tips—.

Podcast / Videocast

Conversaciones en formato largo —audio o video—, muchas veces con invitados. Permite profundidad y fideliza audiencias.

Contenido documental / testimonial

Registro de temas serios o personales. Puede usarse para causas sociales, experiencias de vida o proyectos educativos.

En vivo / stream

Transmisiones en directo, sin edición. Favorece la interacción inmediata con la audiencia.

Collab / dueto / remix

Creación conjunta con otros creadores o respuestas directas a un contenido previo. Aumenta el alcance y fomenta comunidad.

Recomendaciones:

Experimenta: prueba varios formatos hasta descubrir con cuáles te sientes más cómodo y cuáles gustan más a tu audiencia.

Mezcla: no tienes que casarte con un único estilo; combinar formatos puede darle frescura a tu contenido.

Adapta a tu tema: cada formato puede ajustarse al tipo de contenido que hagas, desde ciencia hasta comedia o música.

Observa tendencias, pero sin perder tu voz: las modas ayudan a crecer, pero lo que realmente construye comunidad es tu estilo propio.

Aunque el lenguaje audiovisual del entorno digital funciona de manera diferente al de la televisión y el cine, muchas de sus herramientas y principios pueden ayudarte a fortalecer tus contenidos. Si quieres explorar cómo mejorar tu narrativa, puedes revisar la etapa de producción de la sección para productores de TV; así pueden enriquecer tus piezas, para que sean más potentes.

Etapa de producción en contenidos infantiles

La producción y tus sentimientos

En la creación de contenidos, la técnica y la planeación son importantes, pero las emociones juegan un papel igual de decisivo. El estado de ánimo, la motivación o incluso el cansancio pueden cambiar la forma en la que un creador se muestra en cámara y, por lo tanto, cómo conecta con su audiencia.

Aunque cada creador vive este proceso de manera distinta, hay patrones comunes que se repiten: algunos transforman su emoción en combustible creativo; otros, en cambio, deciden pausar para no transmitir algo que no quieren compartir.

La emoción se transmite en cámara

Los seguidores perciben la energía, la voz, la expresión corporal. Por eso, para muchos la autenticidad está en dejar que ese estado emocional aparezca, sea de alegría, cansancio o entusiasmo.

El rol o personaje

Algunos prefieren “ponerse el traje” de un personaje para proteger su vulnerabilidad. Esto les permite mostrarse con constancia —enérgicos, divertidos, seguros— aunque su estado interno sea distinto.

El confidente digital

Quienes hacen contenido de su vida cotidiana a veces ven en sus seguidores un espacio de desahogo: cuentan su día, sus emociones, y construyen una relación cercana de confianza.

El filtro protector

Otros, por el contrario, deciden mostrar solo lo que creen que su audiencia quiere ver: energía positiva, fuerza, buena onda. Evitan exponer momentos de tristeza o vulnerabilidad porque sienten que perderían seguidores.

La honestidad como valor

Algunos creadores apuestan por la transparencia: si están mal, lo dicen. Esta honestidad genera empatía, porque sus comunidades valoran lo real por encima de lo perfecto.

Tiempo de descanso

Muchos reconocen que son niños o adolescentes y que necesitan vacaciones, pausas o simplemente días libres de cámara para cuidar su bienestar.

Escucha tu estado emocional. No te sientas obligado a crear siempre: si no estás en tu mejor momento, está bien pausar.

Define tu nivel de exposición. Pregúntate cuánto de ti quieres mostrar: ¿quieres compartir tu vulnerabilidad o prefieres construir un personaje más neutro? Ambas opciones son válidas.

Protege tu bienestar. Establece tiempos de descanso, vacaciones de redes y rutinas que te permitan desconectarte.

Elige el tipo de contenido según tu energía. Si un día no tienes ganas de hablar frente a cámara, tal vez puedas hacer un video más simple, como un unboxing o un reel breve.

Encuentra tu equilibrio. La autenticidad no significa mostrar todo; puedes ser real sin tener que exponer cada detalle personal.